martes, 21 de abril de 2020


EL DECAMERÓN DE GIOVANNI BOCACCIO: LECTURAS PARA TIEMPOS DE PLAGAS, PESTES O VIRUS COMO LA COVID 19.

BOCACCIO, Giovanni.
El Decamerón.
 Editorial Gráficas Modernas.
Bogotá, 2005.
 476 páginas.









“En estas narraciones se encontrarán placenteros lances de amor, con otros fortuitos acontecimientos, tanto de los tiempos modernos como de los antiguos. Las mujeres que esto lean podrán sacar provecho de las cosas de solaz que aquí se encuentran, y a la vez útiles consejos para conocer lo que deben rehuir y lo que deben imitar, cosa difícil, si sus ansiedades no se disipan. Si esto ocurre (¡Dios lo quiera!), den gracias al Amor, que al librarme de sus ligaduras, me ha permitido ocuparme de sus deleites”.
GIOVANNI BOCACCIO, EL DECAMERÓN.


El propósito de este texto es lograr un acercamiento a la obra del escritor italiano Giovanni Bocaccio en especial a su obra titulada El Decamerón de la cual daré mis impresiones y análisis así como algunos datos de interés general. Para esto, comentaré algunos rasgos de la vida de este autor como también algunos comentarios sobre la obra mencionada y de la actualidad, en que vivimos o sobrevivimos en medio de una peste negra o pandemia causada por un virus llamado de forma poco literaria, COVID 19.

En un primer momento, podría decir que Giovanni Bocaccio nació en París en el año de 1313. Es decir que vivió en el siglo XIV, aunque posteriormente se trasladó en Italia, probablemente en Florencia. Esto significa que la vida del autor transcurrió en medio de un contexto histórico de transición entre la llamada Edad Media y el Renacimiento. Un ejemplo de ello lo vemos en los cuentos de su libro titulado  Decamerón, cuando se hace presente la Peste Negra, que azotó a toda Europa en ese periodo. Asimismo, los cambios en la sociedad que se evidencian en los personajes del mencionado libro, quienes abandonan la vieja aristocracia y crean una burguesía que genera una intensa actividad comercial en las ciudades italianas que se convierten en grandes centros artísticos y literarios. Pero también llenos de crimen y delincuencia, debido al auge de los mercaderes o mejor burgueses que acumulaban grandes riquezas. Es lo que vemos en la historia de Andreuccio di Pietro, quien se dirige a Nápoles a comprar caballos y sufre en una noche tres grandes peligros de los cuales se salva. Al final regresa a su hogar con un rubí enorme que estaba en la tumba de un clérigo recién muerto:

“La joven, advirtiendo primero el dinero que llevaba el joven, y luego la confianza que le tenía la vieja, resolvió apoderarse de la mayor cantidad de dinero que pudiera; (…)” Pág. 87.

Otros datos de interés sobre la vida de Giovanni Bocaccio es que fue gran amigo del poeta Francisco Petrarca y un gran admirador de Dante, escritor reconocido por su obra La Divina Comedia, por quien dicen, Bocaccio sentía una gran reverencia.

Ahora bien: ¿Qué significa su título? Deca, que es una palabra para decir cien, podría sugerir que se trata de un libro constituido por 100 cuentos. De hecho, la historia parte de la ya mencionada Peste Bubónica o Negra que como dijimos azotó Italia, en especial Florencia, donde vivía el autor. Así lo describe Bocaccio:

“Esta peste cobró una gran fuerza, los enfermos la transmitían a los sanos al relacionarse con ellos, como ocurre con el fuego a las ramas secas, cuando se les acerca mucho. Y el mal siguió aumentando hasta el extremo de que no sólo el hablar o tratar con los enfermos contagiaba la enfermedad a los sanos, y generalmente muerte, sino el contacto con las ropas, o con cualquier objeto sobado o manipulado por los enfermos, transmitía la dolencia al sano”. Pág. 11

Otro texto del que podemos hablar es la novela moderna del Premio Nobel francés, Albert Camus, titulada La Peste. Se trata de la misma peste negra o bubónica de la que hablamos. Aunque ambientada en la ciudad argelina de Orán, en el siglo XX. Se trata de una peste negra mucho más destructiva, pus pudre el alma ya de por sí pútrida de seres mezquinos, miserables, muertos en vida. 


Máscara de bio-seguridad en la Edad Media.
También se acerca de forma intertextual al cuento de Edgar Allan Poe, titulado: La máscara de la muerte roja. Se trata en este caso de un contexto medieval, donde la muerte nos acerca de forma vertiginosa a la poética del horror y el ensueño. Un muerte sangrienta que atacará a los confinados con el príncipe Prospero y acabará con todos sin risas, ni erotismo, de forma macabra. Otro relato de este tipo, de Jonatan Swift será el diario del año de la peste.Con lo cual es posible deducir que estos temas resultan recurrentes en la imaginación y son motivo de reflexión, incluso en la actualidad con nuestra propia plaga:el COVID 19.  

La máscara de la Muerte roja. De E. A.Poe.

Debido a este tipo de pandemias, un grupo de 10 personas de la alta sociedad (siete mujeres y tres hombres) se refugian en una finca a las afueras de la ciudad para pasar el tiempo y huir de la peste contando historias. Así es como estos personajes se van rotando el turno para narrar los cuentos hasta completar las cien. Así las cosas, El Decamerón gozará de cierta unidad temática y coherencia que la convierte en un texto innovador para su época, sin ser una novela, claro. Pero ¿cuáles son los temas principales de esta obra? Podríamos pensar que el amor y la vida en sociedad que surgía en las ciudades como Florencia. 

En algunos cuentos, las mujeres se burlan de sus maridos, los engañan y demuestran una gran astucia. Así, esta idea del amor se acerca más a lo carnal, sensual y erótico que a lo ideal y pecaminoso de la edad Media. Además, la mujer se equipara al hombre en astucia o inteligencia. Recordemos que siete de las narradoras son del género femenino. Veamos este ejemplo en un fragmento de un relato donde Peronella, al regresar su marido a casa, se esconde en un tonel. Dice al marido que ha vendido la barrica, y ella alega que ha vendido a su vez otro que para probar su solidez se ha metido dentro. Sale el amante, se muestra al esposo y se lleva el tonel:

“-Queridísimas amigas mías; los hombres os hacen mucha burla, sobre todo los maridos, pero a veces sucede que una mujer se la hace al marido; entonces debeís alegraros y pregonarlo a todos los vientos, para que los hombres se enteren de que si ellos son astutos, vosotras no sois tontas. Esto puede seros de utilidad porque cuando uno sabe que otro sabe, no se atreve ligeramente a engañarle.” Pág. 307.



Otro tema de relevancia es la Iglesia católica o cristiana y sus excesos. En “El Decamerón”, hallamos ejemplos de la corrupción clerical, monjes que manifiestan sus deseos sexuales, asimismo monjas con apetito carnal… También se critica la acumulación de riquezas de los representantes de la iglesia. Pero leamos un fragmento de un cuento, donde un monje, que comete el pecado del adulterio se libra de la pena reprendiendo a otro monje por su culpa:

“El monje, aunque con grandísimo placer y deleite estuviera ocupado con aquella joven, no dejaba sin embargo de estar temeroso y pareciéndole haber oído algún arrastrar de pies por el dormitorio acercó el ojo a un pequeño agujero y vio clarísimamente al abad escuchándole y comprendió muy bien que el abad había podido oír que la joven estaba en su celda. De lo que sabiendo que ello debía seguirle un gran castigo, se sintió desmesuradamente pesaroso; pero sin querer mostrara a la joven nada de su desazón, rápidamente imaginó muchas cosas buscando hallar alguna que le fuera salutífera. Y se le ocurrió una nueva malicia (que al fin imaginado por él consiguió ciertamente) y fingiendo que le parecía haber estado bastante con aquella joven le dijo: Voy a buscar la manera en que salgas de aquí dentro sin ser vista, y para ello quédate en silencio hasta que vuelva.” Pág. 44.

Tras esto, el monje engaña al abad y le da la llave de su aposento, donde aguardaba la jovencita. Este, siendo viejo y ella joven y bella, logra despertar en este el deseo y no delata al monje sino que se acuesta con la mujer. Luego es sorprendido por el monje quien había fingido ir al bosque y entre ambos ocultan su conducta entre comillas, pecaminosa.




 Esto nos hace pensar que, según el Decamerón de Giovanni Bocaccio el hombre es un ser con vicios y virtudes: no un ángel o demonio como pretende la religión medieval de entonces desde su visión de mundo teológica, teocentrista, dogmática, hipócrita  y cegada por la ambición. Por ejemplo, en otro cuento, un hombre, el señor Cepparello engaña a un fraile ingenuo con una confesión falsa y después fallece, y sin importar que hubiera sido un malvado en vida, muere siendo beatificado llamado San Ciapelletto. Veamos un fragmento de esta historia:

“Si se le invitaba a algún homicidio o a cualquier otro acto criminal, sin negarse nunca, de buena gana iba y muchas veces se encontró gustosamente hiriendo y matando hombres con las propias manos. Gran blasfemador era contra Dios y los santos, y por cualquiera cosa pequeña, como que era iracundo más que ningún otro. A la iglesia no iba jamás, y todos sus sacramentos como a cosa vil escarnecía con abominables palabras; y por el contrario las tabernas y los otros lugares deshonestos visitaba de buena gana y los frecuentaba.”Pág. 28.

En este fragmento vemos la idea que del hombre renacentista tenía Giovanni Bocaccio, que como ya he mencionado, era una suma de vicios y virtudes. En otro relato, una monjas dan hospedaje a un hombre a quien creen mudo. Pero resulta que este no lo es y lo finge para aprovecharse de esta y su hospitalidad en el convento. Sin embargo, las religiosas se dejan llevar por el deseo y la belleza y juventud de este las hace sucumbir en los pecados de la carne. Veamos un fragmento:

“-No sé si has pensado lo sobriamente que vivimos –dijo la atrevida-, ya que aquí no puede entrar ningún hombre, excepto el mayordomo , por viejo, y éste , por mudo,. Yo he odio decir a mujeres que el placer mayor de todos es el de hombre y mujer. Yo he pensado que, ya que no puedo con otros, podría ensayarme con el mudo, y además sería lo más prudente, porque no diría nada, ¿qué opinas?
-¡qué dices –dijo la otra- .¡Hemos prometido a dios nuestra virginidad!” Pág.148

Una noche, el hombre, cansado del acoso de las monjas, para quien según él ya no daba abasto, decide hablar. La abadesa, sorprendida declara que es un milagro y nombra administrador al hombre, quien convive con todas, hasta mucho tiempo después.

Fotograma de la adaptación cinematográfica del Decameron, por el cineasta italiano Pier Paolo Passolini.


Como hemos visto, este libro es de gran importancia para analizar la situación ocurrida en el siglo XIV en Italia, en la transición de la Edad Media al llamado Renacimiento. Es muy agradable su lectura pues genera risas y está lleno de situaciones ridículas. Como el mismo autor nos dice a modo de conclusión, no es para cualquier tipo de lector. El mismo Giovanni Bocaccio a manera de conclusión nos dice:

“Nobles damas a quienes he dedicado, esto para consolaros; creo haber cumplido mi propósito, y por ello doy gracias a Dios y a vosotras.” Pág. 475.

El libro me pareció muy humano, irónico, sardónico y mordaz, porque los cuentos son breves y están llenos de burlas y mofas, como dice el mismo autor, además presenta una visión crítica sobre los abusos de los hombres y mujeres de la religión. 

A modo de cierre, recomiendo la lectura del Decamerón una y otra vez si lo que se pretende es pasar un buen rato, aprovechar el tiempo, conocer historias de amor y desamor, de las nacientes ciudades modernas, aprender sobre la Historia europea del siglo XIV, enmarcada en la Peste Negra y reír mucho. O en estos tiempos donde la cuarentena obligada ha trasformado los hábitos de vida, ligados a la tecnologías de la información y la comunicación, se tornan imprescindibles para estudiar o trabajar e interactuar forma social, leer se convierte en una de las mejores formas de no perder el tiempo.Además de preservar la vida en medio de la pandemia y la cuarentena.Pues no olvidemos, con palabras de Luis Vidales, en su minicuento, del libro Suenan timbres, que:

Superciencia

Por medio de los microscopios, los microbios observan a los sabios. 


Imagen microscópica del COVID -19. 


POR:
VÍCTOR HUGO OSORIO CÉSPEDES
LIC. LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA
I.E.T. LEPANTO
MURILLO, 21-04-2020

lunes, 20 de abril de 2020

TALLERES LENGUA CASTELLANA GRADO NOVENO SEGUNDO PERIODO 2020


INSTITUCIÓN EDUCATIVA TÉCNICA LEPANTO
                                                                                                         MURILLO- TOLIMA  

                     Reconocimiento Oficial: Res. 7684 del 13 de Noviembre  de 2018.
Código  Dane: 273411000725
 Registro Educativo: 14611053
Nit: 800014311-9
Carrera 11 No. 1-141
Teléfono 3124628683



ASIGNATURA: Lengua Castellana y Literatura         
DOCENTE: Víctor Hugo Osorio Céspedes             
PERIODO ACADÉMICO: 2     
GRADO NOVENO       
SEDE: I.E.T Lepanto


FECHA DE INICIO: 20 de abril de 2020
TIEMPO DE EJECUCIÓN: 2 semanas

FECHA DE FINALIZACIÓN: 1 de mayo de 2020


CONTENIDOS TEMÁTICOS:
      1. Movimientos artísticos, literarios e históricos en América Latina y Colombia (XVIII y XIX).

INDICADOR:
Caracterizar los aspectos  de los principales movimientos artísticos, literarios e históricos en América Latina y Colombia (XVIII y XIX).
OBJETIVOS DE APRENDIZAJE:
Investigar y criticar diversos movimientos artísticos, literarios e históricos en Latinoamérica y Colombia en los siglos XVIII y XIX.

DESARROLLO DE LA TEMÁTICA (SABERES):
Literatura latinoamericana de la independencia


TALLER N° 1 DE LECTURA CRÍTICA Literatura latinoamericana de la independencia







                                   (Detalle) La libertad guiando al pueblo. Eugene Delacroix.
1.       Observa la imagen y describe lo que allí aparece.
Lee y analiza.
El siglo XVIII fue una época e grandes cambios políticos y sociales. La llamada Ilustración, o Siglo de las Luces, elevó  categoría de diosa a la Razón. La idea del cambio por medio de las violentas revoluciones, dominó a todo el hemisferio occidental. Ejemplos de ellos fueron la Revolución francesa (1789) y la estadounidense (1775- 1789) asi omo la invasión e Napoleón a España (1808).
Como verás, estos movimientos coinciden con la independencia política de las colonias en Latinoamérica. Las nuevas repúblicas buscaron forjar identidad nacional por medio el arte. De allí que sugieran movimientos artísticos como el Neoclasicismo y el Romanticismo.
Es claro que la revolución fue primero independencia e el lenguaje. Por ejemplo, autores franceses, en especial filósofos, como Rousseau, Voltaire, Diderot, Montesquieu, influenciaron a los criollos que se hallaban en el poder o eran parte de las élites políticas. Po esos sus textos fueron prohibidos por la corona española. La gente del común también entendió que apoderándose de ese lenguaje ilustrado, podrían alcanzar la libertad.
De hecho, la Ilustración llevaba las consignas de la Revolución francesa que gritaba por libertad, igualdad y la fraternidad. Todo ello por medio del poder de la razón, en la capacidad de la ciencia para conocer y dominar la naturaleza y resolver los problemas de la vida en sociedad como  la injusticia e inequidad.
Desde la parte artística, el neoclasicismo se entiende como el correlato de la Ilustración. Surge entre el siglo XVII y XIX en Europa. Pretende dejar atrás los excesos del Barroco y busca la belleza clásica en la moderación, la armonía, el equilibrio la sencillez y la lógica.
En contraposición el Romanticismo se rebla contra el racionalismo, puesto que se opone a toda la estética de la ilustración. Pretende una belleza espiritual. Por ello busca en la naturaleza lo divino, se acerca a la fantasía, el mundo del sueño, del sentimiento, el sufrimiento, la expresividad de lo sublime y la libertad creadora y artísitica.
2.       Lee el siguiente poema de José Cadalso. ¿Cuál es la visión que ofrece sobe la razón?

...tal es el hombre
por el mar de la vida navegando.
Siempre a merced de sus pasiones corre
entre tinieblas y borrascas tristes
en eterna inquietud, allá en el alma
hondamente clavada la amargura,
y la zozobra y el cruel fastidio,
y desesperación; sin que los ojos
vuelva jamás al relumbrante faro
de la pura razón. En cada instante
vota acogerse a su sagrado puerto,
y a cada instante, quebrando el voto,
se aparta más y más; y a nuevos mares
se confía, y a míseros naufragios.
(...)
La razón, la razón; no hay otra senda
que a la alegre virtud pueda guiarte
y a la felicidad. Por ella fácil
tus deseos prudente moderando
aprenderás a despreciar el mundo,
la gloria y la opinión, preciando sólo
lo que inflexible la razón aprueba.
Así constante vivirás contigo,
vivirás para ti, y harás más larga
la próspera carrera de tus años,
porque al fin vivirás. [...]40










3.       Observa el siguiente cuadro comparativo. Redacta un texto informativo de una cuartilla o seis párraos usando conectores textuales. Usa ejemplos para cada categoría.



4.       Investiga sobre los siguientes conceptos y  biografías. Escribe un párrafo con tus propias palabras. Evita copiar y pegar.
a.       Rousseau.
b.      Voltaire.
c.       Diderot.
d.      Montesquieu.
e.      Ilustración.
f.        Neoclasicismo.
g.       Romanticismo.
h.      Anarquía.

5.       Teniendo en cuenta tu investigación, ¿qué relación encuentra entre los puntos g y h?
6.       ¿Qué relación halla entre los puntos a-b-c-d y la época de la Colonia en Latinoamérica?
7.       Comenta tu punto de vista sobre la siguiente tesis de Simón Bolívar:
Es una idea grandiosa pretender formar de todo un Mundo Nuevo una sola nación con un sólo vínculo.   
8.       Escribe si son falsas o verdaderas las siguientes oraciones.
a.       Las obras de la Independencia latinoamericana rechazaron los postulados neoclasicistas.
b.      Los autores de la Independencia latinoamericana partieron e principios neoclásicos.
c.       La literatura latinoamericana  de la independencia buscaba equilibrio entre el nuevo orden y el colonial.
d.      Las ideas de la ilustración influenciaron las élites coloniales que promovieron las ideas de la independencia.







BIBLIOGRAFIA



Vamos a aprender. Lenguaje. Noveno. Mineducación. Colombia. 2017

Enviar evidencias del taller al correo electrónico
vhosorio2015@gmal.com




                                                               




TALLERES GRADO 11 SEGUNDO PERIODO IETLEPANTO, MURILLO, 2020


INSTITUCIÓN EDUCATIVA TÉCNICA LEPANTO
MURILLO- TOLIMA
Reconocimiento Oficial: Res. 7684 del 13 de Noviembre  de 2018.
Código  Dane: 273411000725
Registro Educativo: 14611053
Nit: 800014311-9
Carrera 11 No. 1-141
Teléfono 3124628683


ASIGNATURA: Lengua Castellana y Literatura         
DOCENTE: Víctor Hugo Osorio Céspedes             
PERIODO ACADÉMICO: 2     
GRADO undécimo      
SEDE: I.E.T Lepanto


FECHA DE INICIO: 20 de abril de 2020
TIEMPO DE EJECUCIÓN: 2 semanas

FECHA DE FINALIZACIÓN: 1 de mayo de 2020


CONTENIDOS TEMÁTICOS:
      1. El ensayo.

INDICADOR:
Reconoce las características y estructura del ensayo
OBJETIVOS DE APRENDIZAJE:
Investiga y utiliza el conocimiento sobre la estructura y características del texto argumentativo para leer y escribir varios ensayos.

DESARROLLO DE LA TEMÁTICA (SABERES):
Estructura y características del ensayo.


TALLER 1
EL ENSAYO

¿Qué es?

Es un texto escrito, generalmente breve, que expone, analiza o comenta una interpretación personal, sobre un determinado tema: histórico, filosófico, científico, literario, etc. En él predomina lo personal y subjetivo: el punto de vista del autor del ensayo (Vásquez, 2005).

¿Cuáles son sus características?

A continuación se presentan algunas características del ensayo, propuestas por Vásquez(2005):

1.Un ensayo es una mezcla entre el arte y la ciencia, es decir, tiene un elemento creativo -literario- y otro lógico - de manejo de ideas-. En esa doble esencia del ensayo (algunos hablarán por eso de un género híbrido) es donde radica su potencia y su dificultad. Por ser un centauro mitad de una cosa y mitad de otra, el ensayo puede cobijar todas las áreas del conocimiento, todos los temas. Sin embargo, sea el motivo que fuere, el ensayo necesita de una "fineza" de escritura que lo haga altamente literario.

2. Un ensayo no es un comentario (la escritura propia de la opinión) sino una reflexión, casi siempre a partir de la reflexión de otros (esos otros no necesariamente tienen que estar explícitos, aunque, por lo general, se los menciona a pie de página o en las notas o referencias). Por eso el ensayo se mueve más en los juicios y en el poder de los argumentos, no son opiniones gratuitas. En el ensayo se deben sustentar las ideas, mejor aún, la calidad de un ensayo se mide por la calidad de las ideas, por la manera como las expone, las confronta, las pone en consideración. Si no hay argumentos de peso, si no se han trabajado de antemano, el ensayo cae en el mero parecer, en la mera suposición.

3. Un ensayo discurre. Es discurso pleno. Los buenos ensayos se encadenan, se engarzan de manera coherente. No es poniendo una idea tras otra, no es sumando ideas como se compone un buen ensayo; es tejiéndolas de manera organizada; jerarquizando las ideas, sopesándolas (recordemos que ensayo viene de “exagium”, que significa, precisamente, pesar y medir, poner en la balanza). Si en un ensayo no hay una lógica de composición, así como en la música, difícilmente los resultados serán aceptables. De allí también la importancia de un plan, de un esbozo, de un mapa-guía para la elaboración del ensayo.

4. En tanto que discurso, el ensayo requiere del buen uso de los conectores (se debe disponer de una reserva de ellos); los conectores son como las bisagras, los engarces necesarios para que el ensayo no parezca desvertebrado. Existen conectores de relación, de consecuencia, de causalidad; los hay también para resumir o para enfatizar. Y a la par  de los conectores, es indispensable un excelente manejo de los signos de puntuación. Gracias a la coma y al punto y coma (este es uno de los signos más difíciles de usar), gracias al punto seguido, es como el ensayo respira, tiene un ritmo, una transpiración. Es el conocimiento inadecuado o preciso de los signos de puntuación lo que convierte a nuestros ensayos en monótonos o livianos, interesantes o densos, ágiles o farragosos. Hay dos grandes tipos de ensayos: uno línea Montaigne (pueden leerse, por ejemplo, "De cómo el filosofar es aprender a morir”, "De la amistad" "De los libros"); y otro, línea Bacon (léanse al menos dos: "De los estudios", "De las vicisitudes de las cosas"). En el primer caso el ensayo es más subjetivo, abunda la citación - de manera muy propia- ; en el segundo, el ensayo es más objetivo, y no hay ninguna referencia explícita, o son muy escasas. Tanto Montaigne como Bacon son maestros para desarrollar las ideas. Tanto uno como otro hacen lo evidente, profundo; lo cotidiano, sorprendente. Ambos apelan a otras voces, ambos recurren al pasado -a otros libros- para exponer sus puntos de vista. Ambos emiten un juicio: se aventuran a exponer su pensamiento. Es importante releer a estos dos autores; fuera de ser un goce y un reencuentro con la buena prosa, son ensayos modelo, aprovechables por cualquiera que desee aprender o perfeccionar su escritura ensayística. En el mismo sentido, deberíamos apropiamos de la creación ensayística de Emerson y Chesterton, recomendada una y otra vez por Jorge Luis Borges. Otros ensayos exquisitos son los escritos por Alfonso Reyes y Pedro Henríquez Ureña. Un mexicano y un dominicano. Ensayos de peso con profundidad y sobre todo, realizados con todos los recursos literarios y el poder de la imaginación. Quién que haya leído "Notas sobre la inteligencia americana” de Reyes, o "Seis ensayos en busca de nuestra expresión" de Ureña, no ha sentido como una revelación de la escritura potente, de la escritura gestora de mundos. Hay una "marca de estilo” en estos dos ensayistas. Una "impronta" personalísima, que pone al ensayo en el mismo nivel del cuento o el poema. Cuando uno Lee los ensayos de Reyes o de Ureña, lo que lee - además de un pensamiento vigoroso- es una excelente literatura.

Reyes y Ureña son los iniciadores, por decirlo así, de una larga tradición que va hasta Sábato y Borges. Consúltese la compilación “El ensayo hispanoamericano del siglo XX”, hecha por John Skirius; en ese texto se condensan voces de ensayistas latinoamericanos valiosos: Manuel González Prada, Fernando Ortiz, José Carlos Mariátegui, Ezequiel Martínez Estrada, Luis Alberto Sánchez, Germán Arciniegas, Arturo Uslar Pietri, Eduardo Caballero Calderón, Enrique Anderson Imbert...y por supuesto, Octavio Paz, Julio Cortázar y Gabriel García Márquez. Puede mirarse, de igual manera, la selección hecha por José Luis Martínez, “El ensayo mexicano moderno”; en este libro resaltan los ensayos de José
Vasconcelos, Ramón López Velarde, Julio Torri, Xavier Villaurrutia, Jorge Cuesta, Edmundo O'Gorman y Leopoldo Zea, entre otros. Y para una perspectiva más nuestra, sería Interesante y necesario conocer la selección elaborada por Jorge Eliécer Ruiz y Juan Gustavo Cobo-Borda, “Ensayistas colombianos del siglo XX”; en esta selección descubriremos voces poco conocidas, la de Baldomero Sanín Cano ("De lo exótico", "La civilización manual") y la de Hernando Tellez ("La originalidad literaria”, "Traducción"). Basten estos textos y estos autores para mostrar cómo hay una enorme tradición en la producción ensayística. Tómense, entonces, como abrebocas o "textos de iniciación". ¿Cuál es su clasificación?

Ensayo poético o literario: en este lo poético predomina sobre lo conceptual. Se ve el mundo, el paisaje y a los hombres a través de la sensibilidad del autor. Ejemplo: Otras inquisiciones de Jorge Luis Borges.
Ensayo de exposición de ideas: es aquel cuyo propósito es comunicar al lector una serie de ideas de carácter científico, político, filosófico, social, etc. Por ejemplo, América en Europa de Germán Arciniegas.
También puede consultarse la selección elaborada por Jorge Eliécer Ruiz y Juan Gustavo Cobo Borda, publicada por Colcultura, titulada Ensayistas colombianos del siglo XX.

Ensayo analítico – crítico: en este ensayo se analiza y enjuicia con profundidad una idea, una obra o alguna actividad humana. Por tanto, no es la suma de primeras impresiones o de opiniones sin fundamento. Son representativos en este campo los ensayos de Ortega y Gasset, La historia de un deicidio de Vargas Llosa, La poesía inconclusa de Andrés Holguín, entre otros.
Ensayo argumentativo: es un discurso argumentativo que presenta la opinión del autor acerca de un tema, con el propósito de persuadir o convencer al lector. Dicha opinión debe sustentarse por medio de argumentos relevantes, sólidos y contundentes. Para ello, se pueden utilizar ejemplos, citas textuales, comparaciones, explicaciones, definiciones, descripciones, entre otras formas.

¿Cuál es la superestructura?

Título: el título identifica el tema o macroestructura del ensayo a tratar y debe siempre guardar relación literaria y de contenido. Sin embargo, el título puede ser metafórico y no siempre ser descriptivo o informativo de manera literal.
Introducción: el escritor cautiva la atención del lector y se presenta el tema. En esta parte se guía al lector para que sepa de qué se tratará el ensayo sobre el que se argumentará.
Desarrollo: cuerpo del ensayo en donde se sustenta la tesis y exponen las ideas, a partir de argumentos, criterios y juicios de valor.
Conclusiones: parte del texto que permite reexaminar la tesis y establecer inquietudes, afirmaciones y apreciaciones que conduzcan a motivar e incentivar nuevas lecturas e interpretaciones sobre el asunto desarrollado en el ensayo.
¿Qué se debe tener en cuenta para realizarlo?
Según Vásquez (2005), para elaborar un ensayo, entre las muchas cosas que deben tenerse en cuenta, están las siguientes:

• Cuál es la idea base que articula el texto. En otros términos, cuáles son los argumentos fuertes que se desean exponer o la idea que quiere debatirse o ponerse en cuestionamiento. Esta idea (la tesis) tiene que ser suficientemente sustentada en el desarrollo del mismo ensayo.
• Con qué fuentes o en qué autores se sustenta nuestro argumento; a partir de qué o quiénes, con qué material de contexto se cuenta; en síntesis, cuáles son nuestros puntos de referencia. Este es el lugar apropiado para la bibliografía, para la citación y las diversas notas.
• Qué se va a decir en el primer párrafo, qué en el segundo, qué en el último (recordemos que la forma del ensayo es fundamental; recordemos también que antes del ensayo hay que elaborar un esbozo, un mapa de composición).
• Qué tipo de ilación (sin hache) es la que nos proponemos: de consecuencia, de contraste, de relación múltiple. Es muy importante el "gancho" del primer párrafo: cómo vamos a seducir al lector, qué nos interesa tocar en él; igual fuerza debe tener el último párrafo: cómo queremos cerrar, cuál es la última idea o la última frase que nos importa dejar en la memoria de nuestro posible receptor. (Aunque no siempre el último párrafo es una conclusión, sí debe el ensayo tener un momento de cierre - de síntesis -, desde el cual puedan abrirse nuevas ventanas, otras escrituras. El último párrafo es una invitación a un nuevo ensayo - los ensayos se alimentan de otros ensayos: un nuevo ensayo abre camino a otros aún no escritos).
• Qué extensión aproximada va a tener. Recordemos que el ensayo no debe ser tan corto que parezca una meditación, ni tan largo que se asemeje a un tratado. Hay una zona medianera: entre tres y diez páginas (por decir alguna magnitud). Pero sea cual sea la extensión, en cada ensayo debe haber una tesis (con sus pros y sus contras), y la síntesis necesaria. No olvidemos que el ensayo es una pieza de escritura completa.
• Cuando el ensayo oscila entre las dos y las tres páginas, sobran los subtítulos.
Cuando tiene un número de páginas mayor puede recurrirse a varios sistemas: uno subtitulando; otro, separando las partes significativas del ensayo con numerales (yo llamo a este tipo de ensayo de "cajas chinas"). No debe olvidarse que cada una de las partes del ensayo precisa estar interrelacionada. Aunque "partamos" el ensayo con subtítulos, frases o número, la totalidad del mismo (el conjunto) debe permanecer compacta. Si dividimos un ensayo, las piezas que salgan de él exigen estar en relación de interdependencia.
Las anteriores puntualizaciones no son excluyentes con otros estilos o con otras maneras de elaboración del ensayo, ni pueden leerse como una camisa de fuerza; son tan sólo recomendaciones. Indicaciones generales. Indicios.
No podría terminar estas diez pistas para la elaboración de ensayos, sin mencionar el papel fundamental del género para el ejercicio y el desarrollo del pensamiento. Por medio del ensayo es que " nos vamos ordenando la cabeza": es escribiendo ensayos como comprobamos nuestra “lucidez” o nuestra “torpeza mental”. Cuando Theodor Adorno, en un escrito llamado – precisamente – “El ensayo como forma", señala el papel crítico de este tipo de escritura, lo que en verdad sugiere es la fuerza del ensayo como motor de la reflexión, como generador de la duda y la sospecha. El ensayo siempre “pone en cuestión”, diluye las verdades dadas, se esfuerza por mirar los grises de la vida y de la acción humana. El ensayo saca a la ciencia de su “excesivo formalismo” y pone la lógica al alcance del arte. Es simbiosis. Otro tanto había escrito Georg Lukács en su carta a Leo Popper: La esencia del ensayo radica en su capacidad para juzgar. Los ensayistas de oficio saben que las verdades son provisionales, que toda doctrina contiene también su contrario, que todo sistema alberga una fisura. Y el ensayo, que es siempre una búsqueda, no hace otra cosa que "hurgar" o remover en esas grietas de las estructuras. Digamos que el ensayo - puro ejercicio del pensar- es el espejo del propio pensamiento.
¿Cómo se presenta?
Se debe presentar siguiendo normas reconocidas y avaladas por las comunidades académicas (ICONTEC, APA, etc.).
En lo que respecta al contenido es indispensable tener en cuenta lo siguiente:
• En el ensayo se busca dar razones en apoyo o defensa de una tesis. Lo medular de un ensayo, entonces, consiste en tener una tesis y unos argumentos que la soporten.
• Por lo general, cada argumento se presenta en un párrafo.
• Los párrafos deben ser interdependientes. Que tengan continuidad.
• Cuando el ensayo oscila entre las dos y tres páginas, sobran los subtítulos.
• Cuando tiene un número de páginas mayor, puede recurrirse a varios sistemas: uno, subtitulando; otro, separando las partes significativas del ensayo con numerales.
• Debe incluir las referencias que sustentan los argumentos, tales como la bibliografía.
¿Cómo se evalúa?
• La tesis debe ser lo suficientemente limpia como para que el lector la identifique al primer contacto.
• El título debe tener relación fuerte con la tesis y debe buscar, ante todo, cautivar la atención del lector.
• La totalidad del mismo (el conjunto) debe permanecer compacta.
• Si dividimos un ensayo, las piezas que salgan de él exigen estar en relación de independencia.
• La coherencia está relacionada con la unidad de las ideas, con la coordinación entre conceptos.
• La cohesión depende de la sintaxis empleada y del tipo de palabras que usemos.
• Uso correcto de los conectores.
• Además de los párrafos que desarrollan un concepto, hay otros, que se pueden emplear con diferentes usos: para hacer encuadres, transiciones, introducciones o conclusiones; hay párrafos enumerativos, de secuencia, de comparación o contraste.
• Cuando se quiere hacer un párrafo convincente: presentar primero la afirmación, luego incluir la información y, finalmente, exponer la garantía. Esto es, concluir mostrando la importancia de las ideas de apoyo como soporte de la idea principal.
• El orden lógico de los párrafos depende de la tesis elegida y del esbozo que hemos diseñado para desarrollarla.
• Demasiadas citas son poco convenientes.
¿Qué se debe tener en cuenta al momento de realizarlos?
• Fijar el objetivo del ensayo.
• Recolectar información.
• Elegir la información.
• Elaborar un esbozo.
• La esencia del ensayo radica en su capacidad para juzgar. Los ensayistas de oficio saben que las verdades son provisionales, que toda doctrina contiene también su contrario, que todo sistema alberga una fisura.
• La defensa de la tesis depende del tipo de argumento que empleemos:
- De autoridad
- Por analogía
- Con ejemplos
- De inducción
- De deducción
- Por comparación
- Por contraste
- De causa
• Escoger el vocabulario pertinente.
• Escribir borradores para que el profesor los corrija.
• Escribir versión final de acuerdo con las anotaciones del profesor.


Bibliografía
American Psychological Association. (2002) Manual de estilo de publicaciones de la
American Psychological Association (adaptado para el español por Editorial El
Manual Moderno) (2ª. Ed.). México D.F: Manual Moderno.
Niño, V. (2007). Competencias en la comunicación. Hacia las prácticas del discurso.
Bogotá: Ecoe.
Pérez, H. (2006). Comprensión y producción de textos. Bogotá: Cooperativa Editorial
Magisterio.
Vásquez, F. (2005). Pregúntele al ensayista. Bogotá: Kimpres.
Weston, A. (2005). Las claves de la argumentación. Ariel.

ACTIVIDADES

Con base en la anterior información, seleccione un tema de su preferencia y redacte un texto argumentativo o ensayo.

REFERENCIAS

  ÁGORA, REVISTA DE MINIFICCIONES N°8, AÑO 2025